11.2.08

Obtiene Calderón primeros triunfos rumbo al 2009

Aprovecha la crisis de Tabasco y la lucha contra el Narco

Mucho se ha hablado sobre el advenimiento de la crisis hipotecaria en los Estados Unidos y la repercusión que ésta podría tener en nuestro país. Ante estas advertencias, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público decidió recientemente hacer una nueva estimación del crecimiento del PIB en México, ubicándolo por debajo de la línea del 3%. Esta “desaceleración” –eufemismo utilizado comúnmente por los economistas- significará seguramente una repercusión negativa en las tasas de desempleo con lo cual, la bandera propagandística de Felipe Calderón “un millón de empleos al año” ondula cada vez más bajo.
Esto se contrarresta, no obstante, con la capacidad que ha mostrado el Gobierno Federal para difundir sus mensajes de lucha contra el narcotráfico y la impresión que ha generado en el país la campaña “para que la droga no llegue a tus hijos”. Simultáneamente, la inmediatez de la Presidencia para responder a la tragedia en Tabasco del año pasado, la reforma a la ley del ISSSTE y la pequeñísima modificación a la Hacienda Pública (mal llamada reforma) ha ganado votos de color azul.
Por su parte, el PRD parece haber sido arrastrado por la ola de descrédito en la que ha caído su excandidato, y ahora “líder moral” (en términos de Federico Reyes Heroles) Andrés Manuel López Obrador. Bien afirmaba el columnista que el desplome de la izquierda en las elecciones locales de las semanas pasadas fue evidente. Quien sea electo presidente del CEN el próximo mes en el Partido de la Revolución Democrática, tendrá en ese sentido, un gran trabajo que hacer.
Por lo anterior cabe preguntarnos, quizás con suficiente antelación, qué ocurrirá en las elecciones intermedias del próximo año. Es cierto que aún quedan muchos meses, y en ellos importantes acontecimientos: la discusión de la reforma energética, la judicial y el vigésimo aniversario del primer gran “Fraude Electoral”, del que seguramente el PRD buscará cosechar capital político. Sin embargo no se puede negar que Calderón ha sabido construir la legitimidad que le faltaba en diciembre de 2006 y que lo impulsará seguramente en la reorganización legislativa del 2009.
Haciendo memoria, podremos recordar la fallida campaña que lanzó Acción Nacional en 2003 con el slogan “Quítale el freno al cambio”, que buscaba convencer al votante de que no era la incompetencia política de Vicente Fox lo que había estancado la modernización del país, sino la falta de apoyo por parte de las cámaras. Es ahí donde Calderón ha demostrado su capacidad para negociar con la oposición y su disposición a ceder (muestra de ello son los recientes cambios en Bucareli). Seguramente él sí se percató de que hacerlo significaba una inversión a largo plazo.

No hay comentarios: