Entrevista para la revista Comunidad Ibero (Febrero 2009)1.- ¿Cuál crees que sea el papel de los jóvenes ante las elecciones federales?
Cada vez más, los jóvenes juegan un papel esencial en las elecciones de México. Durante las últimas décadas, el número de jóvenes que se adhieren a la población con posibilidad de votar (es decir, que cumplen 18 años), ha aumentado con cada elección.
Este no es un fenómeno solamente de México sino de Estados Unidos. Contrario a lo que pasa en los países europeos, en el continente americano la población joven no se ha reducido y esto ha provocado que los candidatos dediquen más tiempo a crear propuestas que interesen a los jóvenes.
En el caso de Obama, pudimos ver el año pasado por ejemplo, que herramientas como Facebook, y el Internet en general, jugaron por lo mismo, un rol esencial en los comicios.
No me sorprendería ver que esto suceda durante este semestre en nuestro país.
2.- ¿Crees que estén lo suficientemente informados?
Existe un vacío de información y una enorme falta de interés en la política, no solamente por parte de la población joven, sino de todos los mexicanos. Vivimos en lo que Almond y Verba llamaban una “cultura política parroquial” y tristemente, lo único que nos interesa muchas veces, es tener nuestras necesidades básicas cubiertas.
Sin embargo, si creo que en las últimas dos décadas, la juventud mexicana ha evolucionado en su participación política. Quizás no tanto de manera institucional (o en los partidos), pero si en organismos democráticos que también son esenciales para que la gente esté informada.
3.- ¿Crees que haya una extensa participación por parte de los jóvenes en las elecciones federales? ¿Por qué?
Como decía, la participación de los jóvenes ha crecido un poco de manera “no institucional” en los últimos años. Creo que seguimos siendo una democracia joven y no estamos acostumbrados a formar parte de organizaciones. No hemos entendido como país que la democracia va mucho más allá del voto del 6 de julio.
Nuevamente, la participación de los jóvenes se ha reducido de manera importante en el mundo en general durante los últimos cincuenta años, de modo que no es algo que atañe a México solamente.
Sin embargo, creo que conforme nuestra democracia vaya evolucionando, idealmente la juventud tendrá más espacios para participar, y querrá hacerlo con mayor interés. Es cuestión de formar un círculo virtuoso: los espacios de poder se abren cuando existe un interés por parte de un sector social de participar, pero ésta no estará interesada si no hay manera de participar en la toma de decisiones.
4.- ¿Por qué es importante que los jóvenes participen tanto en las
elecciones como en la política?
La democracia, por definición, necesita que la población esté interesada en la cosa pública. A veces nos creemos la idea de que “los jóvenes somos el futuro” de México, cuando en realidad, nuestra participación debe de suceder en el presente. Somos los jóvenes quienes tenemos en realidad el tiempo y el interés para involucrarnos en la política.
Mientras mayor sea la participación de los jóvenes, no solamente en las elecciones sino en formas institucionales de tomar decisiones, más crece el debate público, y más nos acercamos a lo que Dahl llama “Poliarquía”.
De lo contrario, corremos el riesgo de permanecer eternamente en un país “cuasi-democrático” en el que aunque existen las elecciones y las vías de participación, una cúpula sigue siendo la que en verdad toma las decisiones viendo por el interés personal antes que el público.
5.- ¿Crees que exista cierta apatía en los jóvenes por participar en
la política y en las elecciones? ¿por qué?
Desafortunadamente, es evidente que existe una apatía entre los jóvenes por participar en la política. Esto es principalmente por dos razones: primero, porque nunca hemos visto que nuestra participación tenga un efecto real. Participar pierde sentido cuando después de hacer un esfuerzo, no existe un efecto directo que podamos ver en nuestra vida (se pierden los incentivos).
En segundo lugar, como había dicho anteriormente, no existen los espacios para participar, o se vuelven muy herméticos. En realidad, los partidos políticos no son ya un verdadero canal entre la sociedad y el poder. Pero no existen (al menos en México) instituciones que puedan sustituir a esos canales.
6.- ¿Quisieras agregar alguna información que consideres importante?
Durante los próximos meses, vamos a ver un muy pequeño debate entre los partidos políticos, que intentarán utilizar los temas que ya conocemos (desempleo y crisis económica; narcotráfico; inseguridad; pobreza) para ganar votos en Julio.
Sin embargo, no debemos de perder la vista del verdadero debate que debe de existir; uno que es mucho mayor: ¿qué instituciones queremos tener como sociedad, para que existan mecanismos verdaderos de representación y de debate de las ideas?
No se trata solamente de “sacar adelante reformas” o de “resolver los problemas nacionales”. La democracia no debe de ser vista como la “respuesta” a los problemas de la sociedad. Más bien, debe de ser el “lugar” en el que se debaten las posibles respuestas y las reglas que como mexicanos asumimos para llevar a cabo ese debate.
Cuando eso sea entendido, la democracia dejará de perder vigencia.
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