16.9.08

El libro de AMLO...un capítulo más

¡Qué desafortunado ha sido, para todos los que nos manifestamos en contra de la Reforma Energética, en los términos que marcó la iniciativa del Gobierno Federal, tener a Andrés Manuel López Obrador “defendiendo” nuestra causa!

En lugar de escucharse los argumentos que analistas profesionales en la materia han propuesto para que se revise la reforma, y se logre un verdadero impulso sin ataduras a la paraestatal, el debate ha sido llevado por el ex candidato hacia la acostumbrada vaguedad de sus discursos.

“La defensa del petróleo”, como la llama él, se ha convertido en la bandera del anticalderonismo, y no en la propulsora de una iniciativa conjunta que reúna las bondades de la propuesta que hizo Calderón (en cuestión de transparencia y de autonomía de gestión), con las complementarias de las fuerzas opositoras.

El pasado 15 de septiembre, López Obrador publicó un libro titulado: “La Gran Tentación: el petróleo de México” en el que acusa a los gobiernos neoliberales de “sangrar” a Pemex con una tasa fiscal elevada, al mismo tiempo que otorga privilegios a supuestas empresas que gozan de beneficios fiscales. Nunca precisa cuáles, ni porqué; solamente habla de “nueve grandes empresas”.

El “pillaje neoliberal” es el culpable, según AMLO, de la crisis que vive Petróleos Mexicanos; no habla nunca, sin embargo de que gracias a ese “pillaje”, su gobierno pudo crear las obras de infraestructura en la Ciudad de México el sexenio pasado; no dice que de no haber ese “pillaje”, se pondría en riesgo la balanza pública al basar el gasto público en deuda, como sucedió en la “Ciudad de la Esperanza” con las pensiones de adultos mayores, los uniformes escolares y el apoyo a madres solteras.

El perredista también critica el bajo precio que se fijó en el Congreso de la Unión al petróleo el año pasado (a 49 dólares), mientras que el promedio anual ha duplicado esa estimación. Dice por ello, que el gobierno ha obtenido la mayor cantidad de excedentes en la historia del país.

No obstante, no señala que gran parte de esos excedentes terminan en los gobiernos estatales (de los cuales seis gobierna el PRD) y municipales. Además, a pesar de recordar tan fervientemente la expropiación petrolera que logró Lázaro Cárdenas, parece haber olvidado la crisis por la que pasó México en los setentas, justamente por no haberse tomado las precauciones suficientes respecto a una súbita baja internacional en el precio del crudo.

“De la salvación de esta industria depende, en mucho, el destino del país y de nuestro pueblo” señala López Obrador; y es cierto. Gran parte de nuestro presupuesto nacional, y de la economía del país, está sustentada hoy en Petróleos Mexicanos.

Sin embargo, mientras el Frente Amplio Progresista y el Gobierno Federal continúen politizando el tema, la reforma a Petróleos Mexicanos no podrá ser considerada más que un tablero de ajedrez entre dos reyes necios que no pueden derrotarse entre ellos.

Fotografía: elmanana.com.mx

No hay comentarios: