7.10.08

¡Achúuu!

Hace unas semanas, un sonriente Felipe Calderón se congratulaba en el Club Económico de Nueva York porque, a diferencia de antaño, México no contraería neumonía a causa de la gripa económica que hoy ataca a Estados Unidos.

Quizás el primer mandatario no se percataba, en ese momento, de que lo que sucedería unos días más tarde en el país vecino sería mucho más que un resfriado. Cuando Calderón realizó tales declaraciones, el Dow Jones no había caído aún por debajo de las 10,000 unidades por primera vez desde el 2004; el paquete de rescate económico no había sido rechazado, modificado y aprobado por el Congreso americano, demostrando que el esfuerzo del Estado por intervenir había llegado demasiado tarde.

Con tal ingenuidad, el gobierno de Calderón envió una propuesta de presupuesto al Congreso de la Unión que deberá ser revisada y recortada para adecuarse a las nuevas circunstancias que vive el país.

Y entonces, los estornudos empezaron…

Los tres rubros más importantes de ingreso del país se han visto afectados, y continuarán sufriendo importantes caídas en los próximos meses: los envíos de efectivo de los paisanos; el petróleo y el turismo.

El 2 de octubre, el Banco de México reportó una reducción de 12.2% en las remesas enviadas desde Estados Unidos, causada principalmente por el aumento en las tasas de desempleo de migrantes mexicanos.

El segundo golpe ocurrió cuatro días después, cuando la moneda nacional se depreció casi 7% y se rebasó la línea de 12 pesos por dólar.

Ese mismo día, el precio de la mezcla mexicana de petróleo llegó a 77.97 dólares por barril, cayendo por debajo del precio promedio que estableció la Secretaría de Hacienda para calcular los ingresos de la Federación en 2009.

Tendremos que esperar hasta diciembre, quizás, con la llegada de la temporada vacacional para resentir las reducciones en el rubro que maneja Rodolfo Elizondo.

Es cierto que el sistema financiero mexicano es mucho más sano hoy que en nuestras experiencias previas; con la reducción de la deuda pública en el sexenio pasado, y con una tasa baja de moratoria en la deuda privada, no viviremos una crisis similar a la que hoy ocurre en EE.UU. Eso, sin embargo, no significa que no sufriremos las consecuencias de mantener una relación económica tan dependiente de las exportaciones a ese país.

Con el paquete presupuestal de regreso en su escritorio, Felipe Calderón se verá en la necesidad de hacer recortes en áreas que podrían ser estratégicas tanto para el crecimiento nacional, como para el periodo electoral del próximo verano. Habiendo ya ajustado a rubros como medio ambiente para abastecer a seguridad, el Ejecutivo no tendrá gran opción para elegir si quiere mantener en pie su paquete de políticas contra cíclicas (infraestructura, etc.)

Por lo pronto, a muchos mexicanos ya nos ha empezado a doler la cabeza, y no podemos evitar sentir los primeros síntomas de una larga gripa.

Fotografía: economiadelasalud.com

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