Las últimas dos elecciones en Estados Unidos (2000 y 2004) demostraron que las encuestas nacionales no son confiables a la hora de predecir el resultado que arrojará el colegio electoral. Debido al sistema democrático “sui generis” que tienen los norteamericanos, en el que el voto popular es solamente una primera fase del proceso, decir que un candidato u otro encabeza las preferencias de los ciudadanos no es decir mucho.En Estados Unidos, cada estado tiene un cierto número de votos electorales. Los ciudadanos votan por una opción de partido, pero al final son los representantes del estado en el colegio electoral los que votan por el candidato a la presidencia. En 48 de los 50 estados, esos votos electorales se entregan en un juego de suma cero (solamente un candidato recibe todos los votos). Así, no es el individuo el que vota por “X” o “Y”, sino el estado, el que da sus votos del colegio electoral al candidato. En total, hay 538 votos en el Colegio Electoral, por lo que para ganar la elección, un candidato debe de tener 270 (la mitad más uno) votos.
Sin embargo, las ventajas de los diferentes partidos en uno y otro estado llegan a ser menores al 1%, por lo que aún podrían darse grandes sorpresas el martes. Missouri, Ohio, Florida y Carolina del Norte son los estados más frágiles para Obama (sumando 73 votos) mientras que Indiana, Georgia y Montana podrían pintarse de azul fácilmente.
Sin embargo, el mundo parece no considerar estas cifras. Para muchos, la decisión ya está tomada y haciendo caso a casas de encuesta que lo colocan hasta 12 puntos arriba, señalan a Barack Hussein Obama II como el próximo presidente de los Estados Unidos de América. Políticos de gran altura como Luiz Ignacio Lula Da Silva (Presidente de Brasil) o Fidel Castro, ya han mostrado abiertamente su certeza de ello. El New York Times, en su sección editorial, ya marcó línea a favor de Obama. Artistas, estudiantes de países en África, prestigiosas marcas de boutique…todos parecen descartar la opción de que el político republicano de 73 años resulte victorioso.
Nada podría ser más falso. En los próximos tres días, el voto flotante aumentará su volatilidad como la hace siempre en el sistema bipartidista de Estados Unidos. Las encuestas se cerrarán aún más y la ventaja de un candidato sobre otro no será por ningún motivo de dos dígitos.
Fotografía: donkeydish.com
1 comentario:
Esperemos y crucemos los dedos!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
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